sábado, 29 de marzo de 2008

Cannoli: El sabor siciliano de la Av Victoria



Todos los días transito por la Avenida Victoria para ir a mi oficina. Su arquitectura, el ambiente que se respira y los viejitos inmigrantes que se reúnen en sus esquinas a tomar café o leer periódico es algo que me encanta.
La alta densidad de italianos que pueblan la “Presidente Medina” como realmente se llama esta avenida, le otorga unas particularidades que sólo se viven quizás en Chacao y La Candelaria. Se saben dueños de sus calles y no se las dejan arrebatar ni por los ladrones ni por los carros.

Ahí están en sus cafecitos, en los billares y por supuesto en los sabores. En esas pocas cuadras hay unos tesoros gastronómicos que merecen un recorrido uno a uno, así que voy comenzar con el cannolo o cannoli (en plural)... especialidad de la zona que no es fácil de encontrar en otras partes de Caracas.
Dulce netamente siciliano, mejor dicho palermitano. Tuvo un papel protagónico en la saga de “El padrino III”. Una perfecta armonía entre la frita y crocante masa, el delicado relleno de ricota y el salpicado amarguito de la cáscara de naranja o del chocolate.


Se venden en dos panaderías que están al principio de la avenida (a mano izquierda cuando se transita en dirección a la Av. Nueva Granada) y son unos cañoncitos que aquí han sido versionados y tienen relleno de crema pastelera y nutella.
En Italia lo rellenan con pasta de queso ricota de oveja que parece es la mejor del mundo ... pero los de aquí valen la pena, sobretodo los de la panadería Sfogliatelle (nombre de un dulce -por cierto- que merece una reseña aparte).


En la panaderia Sfogliatelle hacen los cannoli (o cannolo) los jueves, viernes y sábados. En la panadería Roma (a pocos metros de separación una de la otra) los hacen los sábados y domingos.
Hay una versión grande que cuesta 7 BsF y una pequeña de 4.5 BsF

Recomendados.

lunes, 24 de marzo de 2008

Perú en Sabana Grande

Hace ya casi 12 o 13 años hice un viaje a Macchu Picchu por tierra que sigue siendo hasta ahora la primera del top ten de mis vacaciones inolvidables. Los sabores, la gente y los lugares que conocí en ese pais son absolutamente extraordinarios y siempre sueño con volver.
La gastronomía peruana que descubrí en ese entonces, no es la gastronomía super en boga que es actualmente. Gastón Acurio y todos esos maravillosos chefs peruanos estarían en esos momentos preparando la olla donde hoy cuecen sus triunfos.
Apenas volví a Caracas de aquellas vacaciones lo primero que hice fue buscar un lugar que me devolviera aquellos sabores peruanos con la autenticidad y sencillez que los caracteriza.


José Antonio se llama ese lugar y está en Sabana Grande.
Es un restaurancito sencillo decorado con souvenirs peruanos y afiches de Inca Cola que cuenta con unas 10 mesas y dos televisores que afortunadamente no son muy estridentes.(Habrá que verlos en pleno partido de fútbol pero afortunadamente nunca he estado allí para esas ocasiones)


La carta tiene todo lo que debe tener: especialidades peruanas de principio a fin.
Ceviches, tiraditos, papas a la huancaína, ají de gallina, Rosita Ríos de entradas, de segundos y hasta de sopas.



El chupe por supuesto es el auténtico, no esas imitaciones terribles de las areperas caraqueñas.
En fin ,bueno,ni tan bonito y barato (todavía)

José Antonio.
En la esquina de la calle Oropeza Castillo y la Av. Los Estadios. Muy cerca de la estación del Metro Zona Rental
De Lunes a Viernes 11:30AM a 10:00 PM
Sábado de 12M a 9PM
Domingos de 12M a 8PM

(0212) 782.7665

(En las fotos Ceviche Mixto y Papas a la Huancaína)

lunes, 10 de marzo de 2008

La Cafunga: dulce secreto de Barlovento

"Cuando los esclavos llegaron a estas tierras no traían ni siquiera la ropa puesta, lo único que les quedaba era memoria", relata Ernesto J. Parra parado frente a un árbol de cacao de la Hacienda La Ceiba donde tres generaciones de la misma familia conviven bajo la sombra de los árboles que hace muchos años sus ancestros plantaron y cosecharon a sol y sombra.
Esa memoria que afortunadamente se conserva y aún convive entre nosotros está en la piel, en el ritmo, en la música y por supuesto en nuestros fogones.
En esta visita a la Hacienda La Ceiba en la población de Cumbo (vía oriente cerca de Panaquire) tuve la oportunidad de probar un dulce que sin duda tiene sus raíces en África: La Cafunga.

Como este dulce parece ser un tesoro escondido en el corazón de Barlovento yo voy a relatar aquí cómo la señora María Lourdes Chivico me enseñó paso a paso a hacer esta delicia que parece un pan de cambur pero que además tiene coco.

La cafunga son unos bollitos dulces típicos de Barlovento, hechos a base de cambur (manzano y/o titiaro no muy maduros, acota la señora María), harina de trigo, pulpa rallada de coco y clavo de especia, envueltos en hoja de platanos y luego horneados.
También se le puede agregar canela, anís dulce y según me contaron (porque yo me la comí solita y recién horneada), la cafunga con mantequilla y queso es un manjar.
A mi así solita me encantó.

La sonoridad de su nombre se parece a la del pueblo donde la probé: Cumbo, pero según entiendo por toda Barlovento la preparan.
?Dónde la venden? No sé pero aquí dejo la receta:


Para preparar la masa se muele o ralla el cambur dentro de una bandeja o batea, se le agrega la harina y el coco rallado, luego se mezclan. Después de este proceso es cuando se coloca la pasta en las hojas de platano asadas. Se hace un bollito como de hallaca, se meten en el horno y en 40 minutos están listas.

La señora María Lourdes dice que desde que tiene memoria prepara y come cafunga, el chocolate con el que las acompaña lo preparan sus hijos y nietos con el cacao que siembran en el bosque que está detrás de su casa.

La señora que compartió conmigo esta receta tiene 82 años y en su cumpleaños bailó joropo hasta las 7 de la mañana. Y quién no, rodeada de cacao, cafunga y chocolate cualquiera baila hasta el otro día.

PD: en el blog La Guayaba Verde dicen que en un kiosquito llegando a Choroní venden Cafunga. Habrá que pararse entónces a probarla.

domingo, 9 de marzo de 2008

Más que premiada...



Desde que comencé a escribir este blog, que no tiene ni 2 meses de creado, me han premiado con sus reseñas, comentarios y referencias un montón de gente y amigos que hacen que este diario sea actualmente un compromiso y al mismo tiempo un disfrute.
No sólo me incluyeron en sus listados como Blogger del día, Marta de "El gusto es mío" y Karina Pugh de Paladar Inteligente. a las que agradezco mucho el voto de confianza.


Sino que me reseñaron (gracias a Maruja Dagnino) en Estampas (ese domingo fui una pequeña celebridad) en el semanario CCS (gracias a mi amigos Wins) y me invitaron a la Agenda Exitos con Albani Lozada y Ramón Pasquier (gracias a José Luis).
Como ven, no es una exageración eso de sentirme una celebridad.
En la radio me sentaron a hablar junto al profesor Alberto Soria, a quien respeto y admiro, y me dije: ¿esto qué es?
Tanta confianza, tanta expectativa, tanto cariño creo que es un premio por atreverme a hacer lo que verdaderamente me gusta bajo la premisa de que esto que leen es auténtico como los sabores que rescato.
¡Muchas gracias a todos!



Aqui va mi lista de premiados:

Metropolitag de Guillermo Amador. Me gusta la idea del blog y el podcast. Se reseñan buenos lugares y además tiene interesantes crónicas viajeras.

Odisea Culinaria de Antonio Gámez. Porque escribe de cocina, de literatura, de cine, de la vida y por supuesto de cocina con mucha sencillez.

El blog de Zulmy
por sus maravillosas recetas

Las fotos son de Carl Warner fotógrafo inglés que ha compuesto unos increíbles y comestibles paisajes hechos con comida. Tienen que darle un vistazo.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Sabores de marruecos en la Florida

Parece un cafecito parisino, con mesitas y pasteleria francesa como para sentarse una tarde a tomarse un café y olvidarse que uno está en Caracas ("un trebol de cuatro hojas en un campo abandonado" dice Miró Popic en su reseña sobre este restaurant).



Le St. Tropez se llama, pero lo que más me gustó no es su toque francés sino que
de lunes a sábado al mediodía ofrecen un menú marroquí
(en una pizarrita ofrecen uno o dos platos acompañados por un cous cous maravilloso y unas ensaladitas de abrebocas)



Yo tuve la suerte de probar un tajín de pollo con céleri y alcachofas servido sobre cous cous y los platicos de ensaladitas incluían pimentón asado en julianas, berenjena asada, unas papas con aceitunas moradas (que son el propio sabor de las olivas árabes) zanahoria y remolacha servidas con una vinagreta muy rica.




Admito que tengo gran debilidad por los sabores del medio oriente pero la cocina y los dulces que sirven en este lugar son realmente la cuarta hoja del trebol.

Para más información pueden llamar al (0212)7315629
Queda en la Av. Avila de La Florida (la misma donde está el CADA y justo detrás de la Iglesia La Chiquinquirá) al frente está un vivero y al ladito hay un pequeño centro comercial donde se pueden estacionar.

Recomendado!

PD: No porque sea sencillo es muy barato pero la relación calidad-precio vale la pena.

viernes, 22 de febrero de 2008

Ayer comí tequeño de gusano... y me gustó


Quizás eso de comer arañas, gusanos, termitas y hasta saltamontes suene demasiado exótico y selvático como para despertar el apetito.
No es fácil imaginarse a alguien comentando: "MMMM qué ricas estas chupetas de araña mona!!" y sin embargo ayer lo hice y sí ese fue el comentario. Y es que no era cualquier chupeta de cualquier araña mona: eran "Chupetas de araña mona en crujiente de Mañoco de almidón con salsa de Túpiro y Catara" un extraordinario plato originario del amazonas venezolano reinterpretado por el chef Nelson Méndez.
Este cocinero oriundo de Puerto Ayacucho ha rescatado esos ingredientes que a pesar de ser muchos más próximos a nosotros (geográfica y culturalmente) que el sushi o el falafel nos parecen rarezas díficil de descifrar.



Podemos mencionar, por ejmplo: el Mañoco, que no es más que la fibra de la yuca; el Túpiro, una fruta de árbol con un versátil sabor mezcla entre piña y parchita, el Seje, que es una semilla de palma de donde se extrae un gustoso aceite; y la Catara, resultado de la cocción del líquido del yare o yuca junto con bachacos limón, bachacos culón y ajíes tornillos, entre otros ingredientes, lo cual genera como resultado un particular picante al cual se le atribuyen efectos afrodisíacos.



El asunto es que este chef acompañado por su equipo estará en The Hotel el próximo 6 de marzo ofreciendo una cena con especialidades amazonenses para paladares curiosos.
Yo les digo, en la degustación de ayer (más detalles en el blog El Gusto es Mío) comí:

1) Las chupetas de araña mona (me gustaron saben como a cangrejo (ojalá el chef no lea esto porque el trabajóoooon que debe dar eso para que luego digan que sabe a cangrejo))
2) Cuajado de bagre que estaba demasiado picante para mi por lo que no puedo darles opinión.
2) Tequeños de gusano de moriche (el crujiente externo era de yuca asi que riquisimo y el gusano que es el relleno me supo como a crema de berenjena)
3) Y el postre:
Cubos de Mañoco de almidón, bañado en piña amazonica,crema de Copoazu y bachaco limón
(como una tortica de piña, me encantó)

No lo probé todo porque no me puse pilas pero les invito a que llamen a The Hotel y averigüen más sobre esa cena que vale la pena.

Para reservar llame a (0212) 951 02 68
o escriba a gerencia@thehotel.com.ve

martes, 12 de febrero de 2008

Tamales en Las Palmas

Una camionetica con la maleta abierta en una esquina de la Avenida principal de Las Palmas ofrece manjares mexicanos servidos con juguito de piña por un señor oriundo de barranquilla.
Tamales mexicanos auténticos no son. No son picantes pero vienen con un vasito que incluye un mojito que le da el toque perfecto para los que añoramos una salsa o una guasacaca porque al picante no lo soportamos en todo su esplendor.
Los tamales se venden en 3 presentaciones: carne mechada (hasta ahora mis favoritos), pollo (también me gustaron)y cochino (no los he probado) a 7 bolívares fuertes cada uno.
El juguito de piña es aparte
Abierto desde las 6am hasta las 3pm, en la esquina del Banco de Venezuela este carrito guarda también maravillas en hallaquitas de maíz rellenas y en diciembre por supuesto también hallacas. Pregunto: ¿y a las 6 de la mañana la gente come tamales?

¡Por supuesto! me responden a coro los ahi presentes.

Y envidio la fortaleza de estómago de algunos. El mio bastante débil y enfermizo se enfrenta a las esquinas del sabor caraqueño con bastante desconfianza y pudor, sin embargo en este carrito estacionado en la Av Las palmas descubrí este maravilloso tentempié y salí airosa.

¡Recomendado!

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