
En esta ciudad son pocos los lugares que se mantienen intactos a lo largo de los años. El paisaje de Caracas parece cambiar todos los días y el paisaje gastronómico tambien. Abren y cierran lugares todos los dias pero afortunadamente están los clásicos a los que uno puede volver cuando quiere recuperar sabores o ir a lo seguro.
Para mi, uno de esos lugares es El Cubanito, una sencilla lunchería de larga data ubicada entre la Av. Roosevelt y la Av Victoria a la que tengo ya 15 años visitando.
Muy cerca del que fue mi liceo y "pateadero de chivo" de la adolescencia ( ya no sé cuántas veces me he sentado en esas sillas de pantry a tomarme un jugo de fresa) sigue ahí intacto con sus diez mesitas y sus sandwhiches de pernil.
Con los años he dejado de visitarlo sobretodo por el remordimiento que me causa lo dulce -casi mermelada- de ese jugo de fresa. Sin embargo, a veces vamos (con el mismo grupo de amigas de hace 15 años) felices a comernos una hamburguesa con queso con su respectivo y muy espeso juguito.
Todo cambia, el liceo, la calle, la ciudad, los amigos... menos el juguito de fresa de El Cubanito. Afortunadamente